El tiempo fue pasando y la copa se fue llenando. Poco a poco creció como un monstruo callado, sin decir nada y un día encontró motivos donde menos lo esperaba. ¿Qué pasó? ¿Tú? ¿Por qué a mí? Me siento vulnerada, como si hubiese entrado en un espacio ajeno.
Comenzaste alejándote, luego nunca llamabas, me dejaste pintada y arreglada más de una vez... Sin más hice señales de fuego pero, frente a tu indiferencia, quemé un bosque entero. Fue entonces cuando volviste tu mirada hacia mí de nuevo, pero ya era tarde entonces porque tu mirada ya no me importaba. Me sentí abandonada y otras personas, otro hombre, otro ser, comenzaron a devolverme lo que había perdido en el camino contigo. Encontré refugio en otras esquinas, en otros lugares. Otras fueron las letras que me comenzaron a invadir, a llenarme de nuevo, pero nunca fueron las tuyas, ya no hacías parte de esta historia.
La copa se llenó, tú cambiaste y yo, yo la verdad estoy que me voy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario