jueves, junio 25, 2009

María Trapitos

(Comienza a teclear en la máquina de escribir y habla a la vez.) Buenos y buenas, bienvenidos sean todos a esta colcha de letras. Yo soy una tejedora, una costurera, un sastre y un desastre. No costureo con agujas e hilos porque creo que es un oficio bastante común y fácil de aprender, tal vez no para todos, pero se pueden dar cuenta que sólo soy un par de manos, así que esos oficios ya son bastante comunes para mí. Prefiero coser con las palabras uso los guiones de aguja, los puntos y las comas como apliques, las letras como hilos y al final, como si fuera Aracné, puedo contar historias con mis telares, historias que no necesitan de la interpretación como sí de la lectura. Telares que pueden ser desde un mundo hasta un hoyo negro.
Ahora bien, me pregunto ¿escuchan mi voz? (Interpela al público.) Oigan, ustedes que están en los cojines, les pregunto ¿escuchan mi voz? (Silencio esperando la reacción del público.) Ya que comprobé que no estaba hablando sola, les pregunto ¿quién soy? No se afanen en contestarme porque ni yo misma lo sé, no sé, tal vez (Suspirando.) a veces quisiera tener un cuerpo, unas caderas para bailar, unos bellos senos redondos como dos naranjas para lucir deliciosamente traviesos entre una blusa, unas piernas que pareciera que nunca fuesen a terminar para caminar casi flotando en unos tacones elegantes y como cierre final, una hermosa cabellera que al andar hiciera olas en el aire. Pero no (Deja de teclear y hace un gesto de negación con el dedo índice.) no, no, no y no. Siendo manos me he dado cuenta que soy libre de los estereotipos, de lo uniforme, de lo puramente físico. (Comienza a reír a carcajadas y las manos mueven inquietas sus dedos.) Soy algo más que la creación divina, que el ángel de la casa, soy algo más… (Se detiene la risa. Las manos hacen un gesto como si estuviesen pensativas y apoyaran un rostro invisible.) El problema es que ese “más” está roto, únicamente quedaron pedazos, tal vez ése “más” eran los espacios que quedaron entre los fragmentos, puros espacios vacíos, inhóspitos, desconocidos, ausentes, silenciosos… Shhh (Una de las manos hace un gesto con el índice como si callara una boca.)